Batallas

Estar ocultos para no ser flagelados, sobrevalorado está el qué dirán. Son batallas que solo sabe jugar quien pisa lento y firme para verse en algún punto victorioso.

A mí me tiemblan las piernas y fácilmente caigo, doy pasos creyendo que son seguros, sonrió por mí y a la vuelta de la esquina mis ojos encharcados me nublan la vista. Son cosas que me pasan a diario.

Hoy no fue la excepción, puse los pies sobre el suelo y la mente los calzo con la palabra embuste. Reproches llegaron, quejas reclamos, así que no tuve más opción que darme una bofetada, respirar profundo y ser positiva.

El sol brillaba así que yo también lo haría, me sentiría única, inteligente, hermosa, victoriosa y empoderada. Dispuesta a tener un maravilloso día.

Me impregne de buena energía, llene de buenos momentos el pecho (ahí qué es dónde duelen las cosas) deje qué se proyectará el sol, busque el mejor ángulo para los rayos evaporan la sensibilidad y dieran paso al florecimiento de la virtud.

Hay que tener en claro que todos los días se libran batallas… Y hoy salí victoriosa.

Adji

La espera

Un lugar bonito en Jenesano Boyaca, Colombia

La búsqueda zigzagueaba en los rayos de luz

Aterricé la vista entre la maleza

buscando tus huellas en una tierra que ya expiraba nuestro previo encuentro

La madre naturaleza anuda mi habla

Solo oportuno encuentro enviar un mensaje con el viento

una diminuta semilla de persuasión para que prospere y te invada.

Con precisión en el ocaso te espera mi alma y entre las ramas escondida mi mirada.


Los días de Dulcinea

Adjani León

Reencuentro

Los labios se vieron atraídos por una energía de antaño

un aliento puberto acaricio la memoria.

Él recordó los juegos de mirada y la complicidad del silencio

en medio de la tenue obscuridad.

Ella por su parte mientras sonreía, reconoció que su mirada

aún tenía el mismo efecto tierno y travieso que le envolvían el cuerpo.

Los besos ¿con el pasar del tiempo tendrían el mismo sabor?

Los labios solo se aproximaron lo suficiente para considerar la exigencia de sus impulsos.

Tan solo fantasear les estaba permitido

La realidad estaba a su alcance, pero la franqueza los embarcaba en el rumbo de los sueños.

Los días de Dulcinea

El debut de la niña de colores

En un proceso de autoconocimiento, la niña de colores fue liberada después de la ruptura de lazos sentimentales, cuando le dije no a los complejos y si a los deseos del corazón y el cuerpo. Al verme enfrentado a un mundo desconocido de sentires, los tabúes sobre la desnudez del cuerpo fui poco a poco derribando, a la vista de los versos de una piel ardiente esta alma poeta ha venido entregando sus íntimos encuentros con la verdad de su ser.

En este blog es su primera entrada, así que espero que les guste y disfruten con el placer que se debe lo que tanto nos es prohibido ante los ojos de la sociedad.

Fotografia: @rubensandovalph

Mi derecho

Recorrer el cuerpo y en medio del tacto despojarlo de miedos. Exorcizar el pensamiento, sacando los espantos de la desconsideración…

Tengo que arder y lo haré, de la mejor forma porque así, como estoy es la mejor, porque así, como lo pienso y siento es perfecto y convencida ahora estoy de ello

No necesito aprobaciones, no necesito consentimiento, me pertenezco Libre soy de pensar, libre soy de sentir, libre soy de seducir mi propia existencia

Libre soy de ser, pasional, sensual, sexual, de verme perfecta, de notarme bella, encontrarme completa, de hallarme deliciosa y de ser deseable

Libre soy de actuar coherente con lo que sé que soy y siento Me desvisto el pensamiento, la palabra, el cuerpo, para entregarme mí consideración, porque es mi deber, porque no esperaré a que el mundo me lo brinde

Porque desde siempre, al ser existente me fue otorgado el ser, para mí y no para los demás.


La niña de Colores

Adjani León

Reactivando el blog

¿Qué tantas cosas tengo que reactivar en mi vida? Muchas sin duda, inicio con tantos proyectos y nunca logro completar ninguno. Cuestiono todo; todo el tiempo y ¿para qué? En este momento trato de dar un orden a las preguntas que me invaden y lo único que logro considerar es que me juzgo muy duro, […]

Suele pasar

Las letras se me han perdido… tenía mucho que escribir, mucho que gritar, mucho que confesar, y ellas se han revelado, ahora que hago si la valentía dura muy poco y a este trago en unas cuantas horas se ha de pasar su efecto, que hago con estos vacíos que vos desconoces, con los que hasta yo trato de ignorar. Con los que beso y como quién miente envía al olvido al decir tranquila que todo pasara…

Recordé

Estaba exaltada, lo sentí, vibraba, había empezado arder, mi piel lo reconoció, ese calor que emanaba de él confundió los sentidos, no podía pensar, solo era un manojo de recuerdos, mi tacto, mi olfato, hasta mi boca le conocían sabían quién era, no era negación, pero sus manos pertenecían a caricias pueriles, sus labios tenían intacta la melosidad por desperfectos y falta de experiencia, de pensamiento vano en cosas tontas de las que se dan a destiempo como el “amor” esa que vagaba en grafitis de cuadriculas de escuela y balones con el que evadía las cátedras de álgebra, si, era así, mi mente reconoció los episodios esos que dominaron latidos prohibidos, y escapadas de 6 am, por adentrarse en la majestuosa y cálida oportunidad de ser apreciada, el recuerdo despertó, se alteró, no ha existido aroma y sabor que se igualen, la mente no engaña, y ese código navega por las arterias, reconoció esa expresión ingenua, esa que me logro invadir en tiempos de mocedad y pensares frágiles. ¡Lo sé! mi todo le conoce, a él hace mucho se entregó y opuso olvido, en este cuerpo se tatuó.

Mensaje

Ella tiene un mensaje para vos, he de contarle mis secretos, mis sueños, dibuja en el cielo gris mis deseos, me uní a ella, me convertí en agua salada, para lavar nostalgias, arrullar, abrazar siluetas y calmar llantos, desatar nudos de garganta. Envié besos de roció y sonrisas en el fuerte viento ¿quieres escuchar mi canto? Soy fría, en agua me he convertido, ve corre tras de mí, juega conmigo, toma mi mano, dejemos la alegría impregnada en el asfalto y el amor en el aire.

De nuevo protagonista

Ella ha sabido le ha sabido detener, para mí por supuesto no es buena señal, tal vez él no llegue, y sus pasos detenga, su pulso, la intención. Se quedó a mitad de camino, la angustia, su inseguridad… tal vez su belleza, su esencia, su afán han sabido quitar, prefirió disfrutarla a ella primero, verla deslizar por los andenes, esconderse en los agujeros, verla despedirse al entrar por las perplejas rejillas que sabrá Dios a donde la conducirá, en fin, verla saltar, prefirió no pronunciar palabra, enmudecer su alma, era mucho más interesante escucharla cantar, verla detenidamente, gozar de su notoriedad.

Me pregunto, si me ve, si me disfruta igual que a ella, con frescura, abundante en esencia, esa que le gusta probar, la que deja rodar en su alma, sé que puedo besarle cristalinamente, puedo humedecer su sonrisa, sé que igual que ella puedo limpiar su corazón.

Pienso, que tengo a mi favor el que sea inconstante, variable, de casualidades.

Le espero, aún hay tiempo, siempre estoy y estaré presente.

El momento

Tal vez sí, seguramente la herida es grande, profunda, tal vez en esta ocasión el destino le mostro la otra cara de la moneda, y lo obligo a calzar los zapatos del dolor, lo vistió de melancolías, le lleno los ojos de la cruel verdad, le susurro la historia que negó, esa que le carcome el corazón, ahora acaricia el pago de haber negociado con el destino; quedándole migajas del gran trozo de vida que entrego.

Duele ver que la herida es aún mayor a la que causo, duele ver qué rol de doctora corazón no tengo, pero tampoco soy de extremos ni remordimientos y seguramente pondría unas cuantas curas. No le daría mi sentido pésame, ni mucho menos hurgaría en la herida, no le diría que entiendo, que sé que es pasar por un dolor de esos. No quisiera arrollar el orgullo, ese que débilmente lo mantiene en pie.

Tal vez, fue momento para el desamor, y es algo tonto decir que es poco tolerante el tema, porque da tristeza ver sufrir a alguien que solía estar feliz.